Cachorros golosos: algunos tips para potenciar una alimentación balanceada

por Manana en Oct 11th, 2017
comiendo
No se si es normal, pero Pedri es un barrilito sin fondo cuando se trata de cosas dulces, incluida la leche. Obvio, va en los genes, yo tengo una adicción brutal al chocolate (es lo único que bajo ninguna circunstancia dejaría de comer), pero siento que él podría comerlos sin parar, y que como no le caen mal a la guata, no tiene límites!
Pedri es cero mañoso; si bien no digamos que come todos los colores de verduras y frutas y basta un pimentón en el arroz o en la carne para que no la quiera, en general come de todo, y bien. Desde chico, nunca fue un dolor de cabeza para mi el tema de la comida. Pero sí lo es el ítem dulces, golosinas y chocolates. Es fanático de las galletas, queques, leches con chocolate, dulces, chocolate, nutella y un cuanto hay de productos no aptos para diabéticos!! En todos lados paso vergüenzas cuando tengo que especificar cuánto dulce come al día: la dentista me abre unos ojos de huevo frito (y debo confesar que no siempre le digo tooooooda la verdad), la doctora que le ve el tema de las alergias me manda a darle galletas de arroz (como si no se diera cuenta Pedri la diferencia entre una galleta de arroz y una morocha), el pediatra sólo se ríe (porque es muy relajado) y mi despensa parece kiosco.
El tema es que igual Pedri es saludable; o sea, no es ansioso, es goloso! Que no es lo mismo; él no está desesperado por comer a cada rato, pero siempre va a elegir un helado de chocolate por sobre uno de agua; unas triton por sobre unas galletas de vino, un chocolate por sobre una granola, y una torta por sobre una compota.
Gracias a Dios, es seco para el deporte y se mueve todo el día sin parar. Entonces creo, la actividad física compensa todo lo que come, porque nunca ha pasado el percentil 50 en peso (bueno a excepción de cuando le daba papa que era un lechon delicioso y gigante) y tiene un cuerpo envidiablemente fibroso.
Pero bueno, como igual la idea es ir mejorando siempre los hábitos y avanzar hacia una alimentación saludable y equilibrada, van algunos tips que a mi a veces me resultan (a veces no), pero por sobre todo los tengo siempre presentes:
– Ofrece siempre un postre nutritivo antes que uno calórico; nunca uses el postre como una recompensa o un castigo, que no dependa de lo que va a comer antes (no condicionar el postre al plato de comida) y siempre comienza por ofrecer fruta o pan, en caso de que quede con hambre después de comerse sus raciones habituales.
– Intenta ir al supermercado después de que coma (esto corre para nosotras también, nada más horrible que ir al súper con la guata vacía!). Si quiere si o si comer algo en los trayectos, ofrécele sólo una cosa, no una bolsa de golosinas, y obviamente que hayas elegido tu previamente en base a sus gustos y también a sus límites. Si le dices dentro de un supermercado “puedes tomar lo que quieras pero sólo una cosa” estás realmente metiéndote en la pata de los caballos.
– Trata de llevar una despensa saludable de manera permanente; no es que no puedas tener golosinas, pero trata de limitarlas a dos variedades de galletas, un sabor de helado, dos tipos de golosinas, y el resto, una amplia variedad de snacks saludables, de manera que la oferta siempre se incline por más cosas sanas que grasosas.
– Ábrete a posibilidades nutritivas y ricas, así los sumarás a tu dieta y se te hará más fácil sumarlas a las de tus hijos: frutos secos, frutas, yogures sin azúcar mezclados con mermeladas, batidos de fruta, leche o yogurt, cereales saludables endulzados con miel, azucar rubia o dátiles, etc.
Somos lo que comemos y nuestros hijos son reflejo nuestro, al menos los primeros años y en lo que respecta a sus hábitos y preferencias.
Aunque cueste, aunque metamos la pata y nos tentemos, tratemos de avanzar hacia una alimentación saludable, por ellos y por nosotros!

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