El Tete

por Manana en Mar 10th, 2015

pedro tete

Pedri dejó el tete hace muy poco, a los tres años y medio. Debo reconocer que aún lo usa para dormir y cuando tiene sueño, pero el concepto es “cuando está de noche o toque dormir”. Entonces, no siempre aplica para la siesta, por ejemplo, ni tampoco en la previa de quedarse dormido.

Quedamos impresionados porque contra todos los pronósticos, fue mucho más fácil de lo que pensamos. Si bien usó harto tete y no se lo sacaba por nada del mundo (de hecho para sacarse fotos le tenía que rogar que se lo sacara para que saliera riéndose y no con el tete incrustado en la boca), siempre pensamos que iba a ser un proceso más lento, o con retrocesos considerables.

Un día le regalé un disfraz de Ironman. Por si las moscas, le dijimos que los niños grandes usaban disfraces, y parte de ser “niño grande” era no andar con tete en el día. Y santo remedio. Era tal su fanatismo por el disfraz, que accedió sin vuelta atrás. Sé que me podrían matar otras mamás y pensar que mis métodos de crianza son poco educativos, pero la verdad es que el trasfondo que quise darle es que más allá del regalo, esta negociación también obedeció a un compromiso que él hizo con sus papás, en que a cambio de un esfuerzo de su parte, como era dejar su tete, nosotros queríamos premiarlo con algo que sabíamos que para él era valioso.

Según los expertos, el chupete “es un objeto de transición, o sea, les ayuda a aliviar el estrés y a adaptarse a situaciones difíciles, como entrar a una guardería nueva o enfrentar un largo viaje en automóvil” (www.babycenter.cl), y los consejos son múltiples, aunque el consenso tiende a sugerir que entre los tres y cuatro años, si no hay ningún indicio de que tu cachorro quiera abandonar el tete, hay que empezar a quitárselo gradualmente.

A mí lo que realmente me preocupaba era el daño que pudiese provocarle a los dientes y a la mandíbula. Pero claro, ahí está a lo que también quería llegar: por más que uno quiera lo mejor para la salud de sus hijos, a veces la desesperación porque no para de llorar o porque no se puede quedar dormido supera todo método educativo!!

Entonces intentamos hacerle un canje. Tengo la impresión de que esa fórmula con Pedri hasta ahora ha dado resultado. Mantiene los compromisos, no son imposibles de cumplir para ninguna de las partes, y vamos viendo que el trabajo en equipo da resultado.

Tengo amigas que les han cambiado el tete por un juguete; otras que se lo regalan a un animal en el zoológico o a algún “árbol de tetes”. Otras aún no lo logran, otras nunca lo usaron. Hay de todo; a mí este método del canje “disfraz por tete” me resultó, y ahora Pedri figura feliz de Ironman todo el día (aunque hayan 34 grados de calor) y el tete quedó guardado sólo para las noches.

 

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