PEDRI: EL GRADUADO

por Manana en Ene 18th, 2016

graduacion pedro

Este fin de año fue muy especial para nosotros. Pedri se graduó después de más de dos años yendo al jardín Wentelun, transformándose oficialmente en un ex alumno y quedando ad portas de empezar un tremendo desafío, quizás de los más importantes que uno vive: el inicio escolar.

Fue un honor y una emoción tremenda vivir este momento. Ahora entiendo por qué mi mamá sigue recordando cada hito que vivió conmigo, incluso los que ya han pasado hace décadas. Uno siente como si se le fuera a salir el corazón de emoción, y eso que es sólo el comienzo!

Hice un repaso por estos años en que Pedri estuvo yendo a su jardín, y me doy cuenta lo importante de esta etapa para todos nosotros. Él conoció la rutina de ir todos los días a un lugar, trabajar y aprender cosas nuevas, practicar lo aprendido y obtener resultados. Asimismo, conoció la profundidad de la amistad, se hizo un grupo de amigos denominado por ellos mismos como “los muchachos”, que incluso tenía un jefe! También aprendió a comprender las jerarquías de los lugares donde se estudia, en que las tías (o guías como le llamaban en su jardín) están a cargo de este grupo de niños, y deben hacerles caso, ser amables, aprender de ellas y portarse bien.

En el fondo, mi balance de estos años es tan positivo, que creo que fue una excelente decisión que Pedri fuera desde el año y medio al jardín. Puntos positivos que resalto: queda al frente de mi casa, lo que en términos logísticos es un alivio; siempre fue al mismo jardín, lo que nos ayudó a que se familiarizara y mantuviera los lazos durante estos más de tres años que estuvo; abren un taller de verano durante enero, entonces iba con todos sus vecinos a puro pasarlo bien (piscina incluida) y me servía para mantenerlo entretenido y ocupado y no friéndose de calor en mi casa, y por último, y lo más importante, es un jardín Montessori, cuya metodología se basa en que el niño trabaja en sus tiempos y las guías son observadoras de este trabajo, respetando los tiempos y procesos de cada alumno y ayudándolos, sin ser asistencialistas.

Este método me encantó. Estoy convencida de que todos, tarde o temprano, pasamos a ser personajes en serie dentro de una comunidad donde debemos seguir reglas y funcionar un poco en masa, contra el tiempo, con exigencias muy demandantes desde temprana edad, y con muy poco tiempo para desarrollar otros intereses más allá de los que demanda una jornada escolar, universitaria o de trabajo.

El método Montessori dice que “la escuela no es un lugar donde el maestro transmite conocimientos, sino un lugar donde la inteligencia y la parte psíquica del niño se desarrollará a través de un trabajo libre con material didáctico especializado”. Y veo que en Pedri, al menos en su primera infancia, este sistema funcionó. Logra concentrarse y trabajar desde el principio hasta el final en un “proyecto”, sabe tanto de inglés, como de números y yoga, canta y baila con total libertad, no hace diferencia entre las actividades de hombres y mujeres, y por sobre todas las cosas, es un niño libre, feliz, relajado y conectado con su infancia. Por lejos, una de las mejores decisiones que hemos tomado como papás, súper recomendable!

Comentarios en Facebook:

Follow

Get every new post delivered to your Inbox

Join other followers: