Y al fin tenemos colegio: Nuestra vivencia tras las postulaciones

por Lili en May 20th, 2014

colegio manquehue

Parece que fuera un gran logro como quedar en una pega o haber entrado a la universidad. Como les comenté en mis post anteriores, nunca pensé que sería tan difícil, tan competitivo y que estaría más de 3 meses en función de esto, sin poder dormir, angustiada, pasándolo realmente mal.

Cuando la gente marcha en las calles por el lucro en la educación, por esos procesos de selección que son terribles, por la gratuidad, ahora quizás me hace un poco más de sentido. Y es que uno debiera elegir el colegio que quiere para sus hijos y no ellos a uno, y es por esto que el sistema está tan mal hecho. Entiendo que la educación privada se guarde sus derechos de admisión, que cuando los colegios tienen pocas vacantes y postulan más de 500 familias deben hacer algún filtro, pero creo que debieran ser más honestos y transparentes con los que estamos del otro lado del proceso.

En nuestro caso, elegimos tres colegios y en ninguno de esos éramos ex alumnos con mi marido, tampoco teníamos familiares adentro, ni mayores contactos, ya que pensamos en algo mejor a lo que nosotros tuvimos, que se alineara con nuestros valores como familia, que nos quedara relativamente cerca de la casa, que fuera mixto y que tuviera una mística de colegio donde los papás sean parecido a nosotros, porque más que mal vamos a estar en esto por mucho tiempo. Quizás nos arriesgamos en que postulamos a tres buenos colegios, con mucha demanda y pocos cupos para familias nuevas, pero después de haber vivido todo esto debo decir que no es justo hacer pasar por esto a los papás y menos a los niños.

Primero que todo son chicos, para explicarles que van a ir a dar una prueba, prepararlos con alguna profesora que les haga dibujar la figura humana o seguir la línea punteada, qué es eso!!!! Los niños están en pleno proceso de desarrollo, de aprendizaje y creo que la infancia la tenemos que cuidar lo más que se pueda, que jueguen, que sean niños y no estresarlos a los 3 años diciéndoles que tienen que hacer esto o lo otro sino no van a entrar al colegio.  En mi caso nunca preparé a Pascual, cuando íbamos a los colegios me preguntaba: ¿dónde vamos?, ¿por qué no viene la Adela? o ¿qué es este lugar?, etc… y yo me mi pensamiento más “puro” le decía que iba a pasarlo bien, a pintar y jugar con otros niños y otras tías que no conocía, pero que iba a ser entretenido.

No sé si habrá sido un error, porque después cuando me empezaron a decir que no habíamos quedado, me cuestioné todo, que no le dije que iba a un colegio, que debería haberle reforzado en la casa la figura humana o las habilidades sicomotoras más finas, etc. Fui al jardín a preguntarles a las profesoras, porque el informe que ellas hacen es muy bueno y en ningún colegio me lo pidieron, entonces no entendía nada, me sentía frustrada, asustada que quedáramos fuera, que quizás no era por Pascual sino que por nosotros como familia, etc. La verdad estaba casi volviéndome loca y pasándolo realmente mal, aunque yo pretendía no entrar en esta vorágine colegial, finalmente estaba dentro y contagiada de todas las mamás que estaban igual que yo.

Cuando nos quedaba sólo una alternativa de colegio (que nos avisaba el 16 de mayo) con mi marido pensamos que apostar todas las fichas a uno sólo podría jugarnos en contra, ya que podíamos quedar fuera. Entonces empezamos a llamar a todos los colegios, ya unos más chicos, otros que nos quedaban lejos, que quizás no nos gustaban tanto pero que tenían su proceso abierto, etc…, en el fondo lo que botó la ola y no lo que queríamos desde un principio, pero a esta altura no importaba y empezamos de nuevo a mandar papeles, llenar fichas y hacer todo el proceso en dos lugares más.

Ya estábamos cansados, nerviosos, agotados de llevar documentos y organizar la agenda para ir a entrevistas y exámenes, pero teníamos que hacerlo por Pascualito y no quedar fuera, ya que una vez que se cierran los procesos no hay mucho más que hacer.

En el fondo, lo que quiero decir con todo esto es que sería bastante bueno que las autoridades revisaran cómo se llevan a cabo los procesos de selección y darle fin a todo esto. Sería mucho más fácil para los niños y las familias que se organizaran por comunas, buscar los colegios que están en un radio aproximado y decirles las alternativas que tienen, luego que postulen, que se entreviste a los padres y que pidan el informe de evaluación, por ejemplo, o que el mismo jardín les tome una prueba en su ambiente, y que luego le entreguen los resultados a los directores de los establecimientos a los que se postularon, no sé.

Esa puede ser una idea, quizás no soy experta, pero desde el otro lado puedo decir que sí deben haber soluciones a estos procesos que no son buenos para nadie y que nos hacen pasarlo muy mal. Finalmente, después de haber postulado a cinco colegios y haber pasado por todo, quedamos en uno que nos gustaba harto. Ya nos matriculamos, y también estamos más tranquilos, aliviados y felices, pero como nosotros hay muchas familias a la espera de una oportunidad, una respuesta, otros que no quedaron en ninguna de las alternativas que barajaban y que realmente están desesperados porque van a tener que dejar a su hijo un año más en el jardín o matricularlo en cualquier parte.

Ojalá progresemos en estas materias!!! Y ahora a esperar no habernos equivocado con la decisión que tomamos, ya que queremos ver a nuestro Pascualito empezando feliz una de las etapas más importantes de su vida.

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